Copyright © Fundación Nobis - Elaborado por Mark@ Ecuador, 042 287 641 / 093385934 , Inc., All rights reserved.

Este programa, que lleva el nombre de Casa Estable, ha recibido diversos auspicios adicionales, entre los que se destacan el de la Comunidad de Castilla-La Mancha, el Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón y el Ayuntamiento de Las Rozas, pertenecientes a gobiernos locales de España.

En el año 1999, una vez que se constituyó el Consorcio Nobis, la Fundación adquirió la denominación de LANN-Consorcio Noboa, con la cual ha venido operando hasta el presente año, en que el directorio realizó una reforma de sus estatutos sociales y el cambio de denominación como Fundación Nobis. Estos cambios se explican por la dinámica de crecimiento del Consorcio y por identificar mayormente a la Fundación con su razón social, manteniendo, por supuesto, el patronato de don Luis Noboa Naranjo. En el campo de la educación hemos emprendido proyectos relevantes para el desarrollo productivo. Por los años 97 y 98 se hizo una importante donación a la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL) para realizar diplomados orientados a dotar de capacidades administrativas a ingenieros agrónomos que manejaban importantes hectáreas de cultivos agrícolas; de igual forma, en convenio con la Universidad Jefferson, se han otorgado becas para estudios universitarios en un programa que duró hasta el año 2006.

El año 2005, la Fundación y Esquel organizaron el simposio internacional “La Responsabilidad Social frente a los Desafíos del Desarrollo Local y la Globalización,” que convocó a importantes personalidades del ámbito empresarial iberoamericano, evento que tuvo lugar en Guayaquil, en los salones del Hotel Hilton Colón, donde se abordaron temáticas relacionadas con el involucramiento del sector empresarial en las estrategias de desarrollo de nuestros países, pero entendiendo que la empresa es un actor clave y decisivo para crear fuentes de trabajo, ampliar el mercado y promover los valores democráticos. Entretanto, la cooperación internacional y nacional se fue diversificando y se suscribieron convenios con programas del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Ministerio de Bienestar Social, para gestionar el proyecto de estimulación temprana a niños de hasta 6 años, el mismo que continúa con el nuevo organismo (FODI) creado para el efecto. La Fundación lleva ya cerca de 5 años ejecutando esta modalidad.

En el campo de la juventud se destacan los programas Jóvenes en Acción y Jóvenes para el siglo XXI, auspiciados por el Ayuntamiento de Madrid, que continúan sostenibles mediante un convenio con la Municipalidad de Guayaquil, a través de la Mesa de la Juventud. El liderazgo de la Fundación en el manejo de emprendimientos juveniles nos posicionó en el Centro de Atención Municipal Integral (CAMI), donde se mantiene una oficina y se promueve el voluntariado juvenil en acciones comunitarias; además, permitió que el BID seleccione a la Fundación para que ejecute el proyecto Generación de Nuevas Oportunidades para Adolescentes en Riesgo Social, que está a punto de iniciarse. En esta estrategia de diversificación se obtuvo una primera donación de la Fundación Interamericana para un proyecto que visualice y dote de capacidad a las organizaciones de base de comunidades étnicas: indígenas y afroecuatorianos. La relación con la FIA se incrementó con un fondo de desarrollo costero, a los que se incorporó la Fundación Odebrecht y, desde el 2007, el BID con su línea FOMIN, cuyas acciones durarán  hasta el 2011.

En todo este trajinar hemos ido suscribiendo convenios con gobiernos locales, entre los que se destacan: el Municipio de Milagro, Salinas, Santa Elena y la Prefectura de Chimborazo. De igual forma, los programas reciben asistencia técnica de la Cooperación Holandesa, la ESPOL, el Programa de Recursos Costeros (PMRC) y la Cooperación Japonesa. Merece destacarse, en esta sinopsis, el proyecto que se ejecuta en 10 cantones de la provincia del Chimborazo, que involucra a escuelas rurales del sector indígena. Esta es una iniciativa que rompe paradigmas, pues un grupo empresarial guayaquileño se preocupa por otros sectores de la patria, libre de prejuicios y, más bien, atento a los cambios que está viviendo el país.

Las alianzas con otros grupos empresariales que practican la responsabilidad social nos han permitido experiencias muy enriquecedoras: nuestros proyectos y programas reciben importantes donaciones que le dan valor agregado a las actividades, tales los casos de los convenios con Fundación Odebrecht, Grupo Devies Corp, Siemens, entre otros.

En esa línea cabe mencionar que, en el ámbito de la salud, los laboratorios Farmayala y Colgate Palmolive realizan permanentes donaciones de medicamentos e insumos dentales. Las empresas que distribuyen los productos Toni y Kellogg’s-CELNASA apoyan frecuentemente a la alimentación infantil; y el grupo Cuesta-Holguín, con su donativo de calzados Venus, a un inmenso conglomerado de todos los beneficiarios de nuestros programas.

Pero en todo este trayecto debe resaltarse a dos empresas de nuestro propio Consorcio: el Ingenio Valdez, Pronobis y Universal Suittes Industries, que aportan anualmente en forma decisiva para que la Fundación pueda administrar todos los programas de responsabilidad social dirigidos a las comunidades y para aquellos que se orientan hacia el interior de las empresas, cumpliendo también con el principio de responsabilidad corporativa.

Son, por lo tanto desde 1996 hemos coadyuvado a volcar recursos a los sectores mas necesitados del País, haciendo todo lo posible por mejorar la calidad de vida de las familias ecuatorianas, cuya recompensa exclusiva es servir más y mejor al Ecuador.

www.consorcionobis.com.ec

H I S T O R I A DESDE 1996

Don Luis Noboa Naranjo dejó constituida la “Fundación para la Tecnificación Profesional”; su ideal era dejar una institución no lucrativa que impulse el desarrollo del capital humano, sobre todo en el ámbito de la tecnificación productiva que tanto necesita el país. Sin embargo, la muerte le sobrevino antes de que logre un gran financiamiento con recursos propios e internacionales.

Fue a partir de 1997 que la Fundación empieza a abrirse a la comunidad a través, principalmente, de donaciones a instituciones no lucrativas y de beneficencia, y da inicio al programa de vivienda para personas muy necesitadas de la ciudad de Milagro, en convenio con Viviendas Hogar de Cristo, para lo cual se crea un fondo de donaciones con el aporte de otras empresas del grupo.

El fenómeno de El Niño arrasa diversas poblaciones marginales y crea un verdadero torrente de refugiados en albergues, especialmente en la provincia del Guayas, situación que también afectó a los establecimientos escolares. Los dos acontecimientos sensibilizaron a la Fundación, que encontró un gran aliado en España, la Fundación IUVE, con la cual se formularon dos proyectos importantes que iban en dirección de apoyar a esas comunidades afectadas por el desastre natural. Se logró el financiamiento de la Agencia de Cooperación Española (AECI) para el programa Escuelas Saludables, y de la Generalitat Valenciana para el programa Salud Comunitaria, que empezaron a ejecutarse desde 1998 en el cantón Milagro y su área de influencia. Luego siguieron más colaboraciones con los programas Un Kilo de Ayuda y Huertos Familiares, que se extendieron a la península de Santa Elena, concretamente a la parroquia de Anconcito, con auspicio de la Fundación Mano Amiga y el aporte de la Comunidad de Castilla y León. El éxito que alcanzó el programa habitacional nos permitió diseñar una propuesta más consistente de autoconstrucción de viviendas por parte de los propios beneficiarios con la ayuda de un fondo rotativo de créditos en materiales de construcción, que empezó en Milagro y se ha extendido también a la población de Anconcito, en Salinas.